En el corazón del Teatro Real

El teatro real es la representación más significativa de España. Es meditada como una de las tres fundaciones culturales más trascendentales del país junto con el espectacular Museo Nacional del Prado y el bello Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.

La Institución del teatro real está gobernada por el Rey y la Reina de España. Cuenta con dos regencias públicas que notificaron su creación ante el Ministerio de Cultura, Deporte y educación. La institución está administrada por un Consejo de 33 testamentarios. La Junta de los testamentarios escoge al gobernante de la junta y la delegación ejecutiva según lo calificado por el ministerio de cultura, deportes y educación. La institución es una entidad legal y la sociedad civil tiene un papel significativo en su gobierno y defensa.

El objetivo principal del teatro real es establecer un lugar para los solistas, directores y conductores de teatro más sutiles de todo el mundo. Su gestión artística se enuncia en una clasificación que busca la perfección combinando el repertorio poético clásico y contemporáneo para cautivar a la audiencias de todas las edades sin importa el género. El prólogo de los jóvenes y niños basados en la ópera es primordialmente preocupante ya que se requiere de una mejor gestión para garantizar un buen repertorio. Para alcanzar este objetivo el teatro real estableció un nuevo proyecto donde logro participar el coro principal y la orquesta del teatro real, la práctica tecnológica más avanzada y el incremento de producciones en los escenarios nacionales, han establecido firmemente al teatro real en España propagándolo por todo el mundo.

El majestuoso teatro real se administra por un estilo de administración autónoma, intacto y profesional, de acuerdo con las políticas culturales nacionales más significativas. En el año 1817 el Rey Fernando VII expresó un real decreto que determinaba la plaza de oriente de Madrid. Decretó que se edificara un teatro para ópera en el mismo lugar que existió el teatro de los Caños del Peral. Luego de la revolución gloriosa en el año 1868 y el relevo de la Reina Isabel II, quedo plasmado en el teatro y se dio a conocer cómo el teatro nacional de la Ópera.

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